El núcleo argumental del film se basa en el drama humano que viven los que tienen que fusilar al Virrey Santiago de Liniers, porque tienen que quitarle la vida a quien admiran y respetan y lo reconocen como a su jefe. Detrás de ellos, mueve los hilos un Moreno claro y preciso en sus convicciones, que actúa con el poder que le da el cargo de ser el Secretario de la Primera Junta de Gobierno.

Surge así un planteo profundo del honor y de la ética revolucionaria. Víctima y victimarios están unidos por un pasado íntimo y muy cercano, de respeto y subordinación. Para los revolucionarios de Mayo, fusilar al Virrey Liniers, es como si tuvieran que fusilar a su propio padre.

Vale más una revolución, que el amor filial?

Liniers conoce todo esto y cree que por el cariño y el respeto que le dispensa el pueblo de Buenos Aires al héroe de la reconquista, no lo van a fusilar, pero poco a poco, se da cuenta que él también termina prisionero en su postura individual de honor frente a la muerte, llegando a un punto sin retorno.

  Domingo French y Juan J. Castelli,
los enviados por Moreno para
ejecutar a Santiago de Liniers.

Castelli es el responsable de llevar adelante el fusilamiento, pero duda entre lo que siente (el perdón) y el deber (fusilar). Lo acompaña French (otro civil que ostenta el grado de coronel, -otorgado por Liniers, cuando era Virrey-, por su desempeño durante las invasiones inglesas), es más determinado y le tiene desconfianza a Castelli, porque cree que le falta decisión para cumplir con la misión encomendada y porque además, cree íntimamente que él tiene méritos suficientes para ocupar ese lugar.

 
Liniers en su momento de gloria
luego de las invasiones inglesas.
 

Castelli dialoga con La Perichona,
la amante de Liniers
.

Con estos atributos personales, estos personajes se van a encontrar y durante dos días vivirán situaciones límites. Cambiarán de posiciones. Liniers rechazará el intento de fuga que con ayuda francesa ha preparado su amante: La Perichona. Castelli dudará... French será vehemente... finalmente el desenlace... la victoria del honor y de la ética profunda del que mata y del que muere por una causa. Entre tantas preguntas sin responder quizás solo una será respondida: qué revolución compensará las penas de los hombres.

Santiago de Liniers de origen francés, Virrey del Río de La Plata, héroe de la reconquista, defensor de España, muere fusilado en la mañana del 26 de agosto de 1810 en el paraje conocido como la posta de "Cabeza de Tigre".